sábado, 31 de octubre de 2015

La clase visita el  magnifico Templo de Debod, lugar que  entusiasma, particularmente, a Piluca y a su novio Toni. “Madrid, Madrid, Madrid,” canturrea espontáneamente  Piluca, en plan cupletista. “Quiero oír una zarzuela, quiero oír una zarzuela,” interrumpe Eugenio a voces  entre las risotadas del personal. Eso, eso: La de la corte del faraón”- asiente Toni, divertido. No en vano el templo DEBOD procede del Egipto de los faraones. Increíblemente,  todos acompañan a Piluca y cantan a coro: ¡Ay Ba!, ¡Ay Ba!...Ay Babilonia que marea. ¡Ay Ba! , ¡Ay Ba! ¡Ay vámonos pronto a Judea!...”“¡Qué chicos! No han olvidado lo que aprendieron  en clase de música”, comenta,  orgulloso, don Ceferino a doña Paulina. El momento es simplemente mágico, con la noche  cayendo sobre el templo de Debod…

No hay comentarios:

Publicar un comentario